Me meto un tiro,
¡Pum!
El eco suena,
¡Pum!
O quizás es el corazón,
¡Pum!
Que todavía sueña.

Reseña de «Harry Potter y la piedra filosofal»

Reseña de «Harry Potter y la piedra filosofal»

Soy demasiado mayor para leerlo por primera vez y disfrutarlo del todo. Lo que he hecho no es una lectura verdadera. Para que así lo fuera debería tener 10 años menos, y eso no va a ocurrir. Se disfruta de más joven, indudable. Lo juzgo como lo que es, un libro de lectura infantil-adolescente. Si utilizase criterios de crítica propios de una novela para adultos no llegaría a ninguna conclusión lógica. Y ese es el fallo de muchas personas que intentan analizar el fenómeno de Harry Potter -y el de otras novelas dirigidas a un público bastante joven-; siempre lo hacen desde un punto de vista erróneo, a veces rozando el de la superioridad moral. No hay un solo tipo de novela, y cada una de ellas debería analizarse desde caminos distintos. Dicho esto y avisando de la presencia de obvios SPOILERS, allá voy:

En multitud de ocasiones se le ha acusado a J.K. Rowling de plagio respecto a Harry Potter. Si bien es cierto que la trama principal guarda cierto parecido a la de los cómics publicados por Neil Gaiman, Los libros de la magia (1990), mismo año en el que se dice que la autora de Harry Potter comenzó a escribir su libro, hay bastantes diferencias entre ambos productos. Neil Gaiman creó una historia en forma de cómic y dirigida a un público adolescente e incluso adulto, bastante más mayor que el de Harry Potter. Narración, acontecimientos y sentimientos son bastante diferentes entre una historia y la otra. Sobre otras novelas, por ejemplo, la saga de Los Juegos del hambre cogió uno de sus elementos más importantes de la película Battle Royale, y por ello se le acusó de plagio, y pese a esto la considero muy buena saga por lo mucho que desarrolla todo su mundo interno. Cayendo mal a la gente, sin leerla, Canción de hielo y fuego por ejemplo no deja de ser una historia de Shakespeare en un folclore de El señor de los Anillos mezclado con historia medieval inglesa y algo de mitología, y no por ello deja de tener menos validez. Pero claro, es un producto para adultos, y por lo tanto se supone que «serio», y no analizarán sus posibles influencias de forma tan drástica como a Harry Potter. Además, también cabe el tema de la envidia. La saga de Harry Potter es una de las más vendidas de la historia, su éxito no ha tenido límites, y casi todo lo que triunfa es expuesto a críticas, en muchas ocasiones, injustas.

Metiéndonos de lleno ya en el libro:

-Empiezo con algo malo, y esto es la poca lógica de algunas acciones que suceden dentro del libro:

  • No avisar de la presencia de Voldemort: no dejan de centrarse exclusivamente en la piedra filosofal, cuando el verdadero problema es que el maldito de Voldemort está vivo. ¿Por qué no se crea una alarma general y se llama a todos los magos posibles para exterminarlo, o al menos encerrarlo, de una vez por todas? Los tres chicos protagonistas tampoco hacen grandes intento por advertir de la presencia de Voldemort, o al menos considero que no demasiados. Es como que lo dejan estar, no se centran demasiado en él. No termino de entenderlo.
  • Snape dudar de Quirrell y dejarlo actuar. Si desde un principio no tenía claras sus intenciones, por qué Snape deja actuar de forma tan libre a Quirrell. Es un hombre extremadamente inteligente, no me cabe en la cabeza que unos novatos de primer curso lleguen a una conclusión de forma tan fácil y un genio de la magia no lo haga.
  • Dumbledore abandonando Hogwarts en una situación así. Es uno de los grandes magos de toda la historia, sabe todo lo que pasa en Hogwarts, y deja actuar al supuesto elegido, un total ignorante de la magia, frente a otro de los grandes magos de la historia. No le encuentro el sentido a esa confianza ciega hacia Harry Potter. Supongo que más adelante en los libros se explicará mejor.

-Por otra parte veo personajes bien dibujados. Diferenciados los unos de los otros y con características fijas que permiten una evolución en los siguiente libros; es lo esencial en toda saga. Además sus personalidades encarnan formas de ver el mundo, actitudes frente a la vida, algo muy positivo para el lector más joven, que expande horizontes. Odias algunos personajes con mucha facilidad, y se agradece. Malvados muy odiosos -Malfoy por favor…- Y esto no todo el mundo lo hace así de bien. En cuanto a mis personajes favoritos tendría que decantarme por Neville, ese cobarde tan valiente, Dumbledore por su sabiduría y Peeves por lo molesto que resulta a todo el mundo -inexplicablemente no lo trasladaron a las adaptaciones cinematográficas-.

-Hay un giro final en la trama. Quizás un poco claro que iba a suceder, aunque bien puesto. Todo iba demasiado dirigido hacia la maldad de Snape y la incapacidad y torpeza de Quirell, siendo todo esto falso. Desde luego es bastante original que Voldemort comparta cuerpo con el profesor, eso por mi parte creo que es bastante difícil de imaginar. Me hubiese gustado saber un poco más sobre el trasfondo de Quirell, de él no se dice demasiado y parece un personaje interesante para desarrollar más.

-Crea un contexto bastante original. Sí, lleno de influencias de otros libros y del folclore inglés por ejemplo, pero sabe aunarlo con maestría. A nadie se le había imaginado antes la idea de una escuela de magia. Tampoco la de un deporte con escobas mágicas. Y mucho menos a nadie se le había ocurrido introducirlo en nuestro mundo real. Es un mundo mágico bastante creíble en gran parte, donde todo ocurre dentro del Reino Unido. No crea un mundo imaginario. Esto se sale bastante de lo habitual en las novelas de magia o fantasía, donde casi siempre el mundo de los personajes es uno ajeno al nuestro. Esto, aunque parezca una tontería, acerca mucho más a los personajes al lector, porque saben que son niños como él, del mismo lugar. Un detalle muy agradable es el de ver incluidos personajes históricos reales y no reales, como Nícolas Flamel y Merlín, dentro del mundo mágico de Harry Potter.

-Otro punto fuerte del libro es que es extremedamente fácil de leer, incluso en la versión inglesa. Dentro de lo complicado del folclore y la mitología la historia es fácil de seguir, algo clave en este tipo de libros y en el público hacia el que va dirigido. En poco tiempo vas entendiendo y aceptando la lógica por la que se rige el mundo de los magos. Y en esto radica lo más importante de la saga de Harry Potter. Se nota que es un libro que en su momento pudo animar mucho a los chicos y chicas a leer, y quizás es de todo lo que se trata esto. Puede haber libros mejores, pero seguro que muy pocos consiguieron y consiguen atraer tanto hacia la lectura a los jóvenes. Algunos estudios y encuestas afirman que el 51 por ciento de los chicos y chicas que lo leyeron anteriormente no leían por placer, pero que después de Harry Potter sí lo hicieron. Ningún libro en la historia de la humanidad puede decir que fomenta tanto la lectura juvenil.

-Por lo que me han dicho los libros han sabido madurar. Los primeros lectores fueron creciendo y por lo tanto maduraron, y así lo hicieron los libros. Y eso, aparte de difícil, es algo bonito. Ver cómo un libro va creciendo y madurando a medida que lo hacen sus lectores. Desde un primer libro algo infantil y crédulo a una trama bastante más oscura, que es la que aparece en los últimos libros. Niños que al principio apenas entienden la maldad y prácticamente adultos que ya la han experimentado y saben de dónde proviene.

En definitiva, un buen libro para un niño o un adolescente. Lo va a disfrutar, le va a ser fácil leerlo, y posiblemente eso le anime a leer más. Transmite una enseñanza de amor -algo cursi, pero que en definitiva es bueno-, entendimiento y amistad, que no hace falta explicar por qué es bueno para los más pequeños. Creo que ha sido una saga muy criticada injustamente desde que nació, y espero que esta reseña sirva para esclarecer un poco las cosas.

 

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