Me meto un tiro,
¡Pum!
El eco suena,
¡Pum!
O quizás es el corazón,
¡Pum!
Que todavía sueña.

Reflexiones balísticas

Reflexiones balísticas

Misiles volando por el cielo. Los nuevos ángeles. Imperiales, ascendiendo por los cielos, mandando el nuevo mensaje de paz. La paz es silencio. Silencio seguro que habrá tras la ausencia de todo. Hasta las nubes empiezan a tener miedo. Los nuevos crucifijos serán un solo palo vertical. Pasará dentro de muchos años, lo de ahora es solo enseñar músculo, marcar territorio como haría un perro. Perros muy grandes con miles de pulgas a sus lomos. El más peligroso el de pelo dorado. Cuando ocurra no nos dará tiempo ni para asustarnos; lo haremos una vez hayamos sido borrados. Guerras pasadas muy remotas que terminaron ayer nos avisan del peligro, pero para qué preocuparse si yo para aquel entonces voy a seguir estando muerto.

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