Me meto un tiro,
¡Pum!
El eco suena,
¡Pum!
O quizás es el corazón,
¡Pum!
Que todavía sueña.

Ocurrirá

Ocurrirá

Iremos a veranear a La Antártida porque hará algo de fresco. Los árboles se habrán levantado de sus raíces y migrarán a otros planetas. Eran una especie de extensión cancerígena de ellos, infectada fatalmente cuando llegaron. Estaban esperando pacientes a que algo bueno sucediese, pero se cansaron y finalmente se marcharon. Los pájaros pequeños así lo hicieron con ellos, mientras que los grandes les dirigían en su gran viaje. Los mamíferos se agarraron los que pudieron, se inmolaron los que tuvieron suerte, perecieron los más. En los zoológicos tan solo quedarán árboles exóticos que aburrían por su cantidad a las gentes pasadas:

-¿Mamá, ese árbol qué es?

-Un olivo hijo. Dicen que las gentes pasadas sacaban una extraña bebida del interior de su fruto.

-¿Fruto?, ¿qué es eso mamá?

-No lo sé hijo, eso es lo que dicen las habladurías…

La odisea quedó para nosotros desde luego.

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