Me meto un tiro,
¡Pum!
El eco suena,
¡Pum!
O quizás es el corazón,
¡Pum!
Que todavía sueña.

Reflexiones desde un balde lleno de agua

Reflexiones desde un balde lleno de agua

Lo que son las madres. Tozudas, cabezonas, insistentes, cansinas, pesadas, tenaces… Fijaos en que la mía pretende hacer desaparecer un tumor de mi tobillo introduciendo mi pie, noche tras noche, en agua con bicarbonato. Tozudez que convence hasta a los tobillos. Con tal circunstancia qué le puedo negar. Se trata de una pizca de remedio de bruja y de un océano de cariño que pone en evidencia la fuerza de toda la creación. Ojalá no haya precio para esta deuda, sé que no puedo pagarla. Le debo la vida, quién sabe si mis futuros pasos.

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