Me meto un tiro,
¡Pum!
El eco suena,
¡Pum!
O quizás es el corazón,
¡Pum!
Que todavía sueña.

Día: 13 de mayo de 2017

La familia

La familia

¿Por qué es tan tabú el tema del cariño hacia la familia? ¿No puedo despreciar abiertamente a alguno de los miembros de mi familia -si así lo merece- tal como puedo despreciar a otros conocidos no consanguíneos? Por qué la sociedad obliga al individuo a guardar cariño por todos y cada uno de los familiares con los que les ha tocado lidiar, incluso cuando algunos puedan llegar a ser personas despreciables. Por qué debo tener más estima hacia un tío al que apenas veo una vez al año que a un amigo que desde los tres lleva a mi lado tanto en las buenas como en las malas. ¿Tal es la fuerza de la sangre? Si ya el concepto de «familia» se está viendo claramente desfasado a medida que pasan los años, por qué esa sensación de mandato frente al cariño familiar sigue estando vigente

Porque lo han dado todo por ti, dicen unos, cuando es al completo mentira. Mi padre y mi madre han sido las personas que han dado todo por mí -en cada caso serán las personas que le han criado a uno-, mientras que ese familiar en cuestión no ha hecho nada para convertirme en lo que soy. Es posible que el chófer que conducía el autobús cuando iba al instituto haya hecho bastante más por mí que ese familiar, y ni tan siquiera conozco su nombre. Y no por ello ese familiar tiene que ganarse mi desprecio; no puedo pretender que yo le importe por el mero hecho de compartir parte de sangre. Mi familia son los que han estado siempre a mi lado, los que han ayudado a formarme como persona, no los que comparten un árbol genealógico que me es lejano. Mi familia también son mis amigos, quizás la mejor familia, pues son los que elegimos.

«La familia siempre está ahí» muchas veces se puede leer. ¿Acaso los miembros de una familia son seres perfectos, más parecidos a un dios que a un mortal? Un pariente puede ser tan peligroso y tóxico como cualquier otra persona, no por compartir sangre va rebajar su maldad hacia a ti. Cojones, si hasta ciertas películas han hecho más por mí que algunos familiares. Películas, libros, series, videojuegos, a todos nos han aportado más experiencia y pensamientos que muchos familiares, sea por las causas que sean. Y no por ello quiero decir que los familiares lejanos sean poco importantes, no, perfectamente un primo segundo puede ser más importante que un padre si aquel ha estado más presente en tu vida que este. Ni tampoco quiero decir que todas las familias sean así, conozco muchas donde el amor mutuo es sincero y va más allá de la sangre. En síntesis; la sangre no indica nada, son los hechos, la cercanía y el cariño mutuo lo que representa la verdadera familia. No tengo por qué respetar a un familiar que con sus ideas atenta directamente contra mí.

Y no hago mención a casos extremos por no caer en el sensacionalismo, pero todos sabemos a lo que me estoy refiriendo. Y sé que parece algo lógico, que todo el mundo sabe que la familia no es algo inamovible, pero por mis últimas experiencias parece que aún hay muchas personas que le siguen dando demasiada importancia a la sangre.