8 WAY SANTA
TAD DOYLE (cantante y guitarrista TAD) el primer problema jurídico que tuvimos fue con una versión llamada Santa 8-Way. Un amigo encontró una foto de una pareja en un álbum de fotos que llegaron a una tienda de ahorro o una venta de garaje. La foto era de un chico que parecía que estaba en Nazaret, con un gran bigote y patillas, pelo largo y una mujer. Ambos parecían fumados, totalmente «empedrados» y ojos vidriosos y sonrientes de oreja a oreja. Parecía que habían tenido buen sexo o algo.
KURT DANIELSON (bajista TAD) Y luego él sostiene la mama de la chica con la mano de forma irreverente, chocante. Ella lleva sólo un paliacate sobre sus pechos, que es totalmente basura blanca. [Sub Pop] Bruce Pavitt tenía la fotografía de color mejorada, así todos los colores parecen realmente fosforescentes. Por lo que tiene este tipo de basura blanca instantánea tomada desde una visión delirante de LSD, y que está en consonancia con el título del registro: 8-Way Santa es un tipo de ácido blotter que había tomado el Tad en Boise cuando estaba creciendo. ¿Y en el momento me pareció, a quién le importa si alguien objetos, incluyendo la pareja en la fotografía, porque esto es artísticamente correcto, simétricas, hermoso, y quien quisiera interferir con eso?
Alicia sigue encadenada (Portalternativo.com)
Alice In Chains se están tomando con calma su nuevo disco, según ha confesado el guitarrista Jerry Cantrell a ESPN.com.
“Estará cuando esté,” asegura Cantrell dejando claro que lo mejor no es forzar las cosas. “Nunca hemos forzado la creación de música. Si no ocurre, no ocurre. Hemos estado componiendo mucho. También me operé del hombro y estoy en la última parte de la rehabilitación. Eso nos ha retrasado un poco. Pero tenemos algo de material… Espero que lo saquemos el año que viene. Lo sacaremos cuando sintamos que valga la pena sacarlo.”
Batazo a Nickelback
El pitcher suplente de los Atlanta Braves, Peter Moylan, asistió a un concierto de Foo Fighters en Melbourne, Australia. Lo cierto es que quedó impresionado con la actuación de la banda de Dave Grohl y quiso compartirlo en su Twitter.
“Nota para @Nickelback: por favor, pasaos por un concierto de @FooFighters. Así es como debería ser, Chad,” ‘twitteaba’ el deportista.
Todo podía haber terminado ahí pero los canadienses se vieron heridos en su orgullo y respondieron a Moylan: “@PeterMoylan, sin duda los Foos son tremendos. A nosotros también nos va bien, gracias. Para ti Pete, ¿como ves mejor a (Craig) Kimbrel (el pitcher titular) desde el banquillo o por la TV?…”
Sin embargo, la sangre no llegó al río y tanto el deportista como la banda han aclarado que no se lo toman en serio y se preguntan, “¿donde estaríamos sin estos insultos?”
Jack Endino está remasterizando 3 discos de TAD
Los discos son: Gods Ballsm, Salt Lick Y 8-Way Santa
Wasting Ligth review
Aquí os dejo una Review que me he encontrado por internet del nuevo álbum de los Foo, a ver que os parece:
Hay un lugar común que establece que Dave Grohl jamás pudo superar el nivel compositivo de los dos primeros discos de Foo Fighters (el debut homónimo de 1995 y su sucesor, “The colour and the shape”, de 1997) y que las entregas subsiguientes fueron pálidos intentos en comparación. Hay un error en dicha apreciación (si bien es innegable que aquellos trabajos iniciales probablemente sean insuperables) y se trata de un pecado de superficialidad. Me explico: Lo que la mayoría espera de cada nuevo lanzamiento de Foo Fighters es el gancho inmediato y refrescante de las obras mencionadas, algo imposible de replicar. Y lo cierto es que, con varias escuchas atentas, cada disco del ahora quinteto (con la reincorporación del legendario guitarrista Pat Smears como miembro fijo) expone una envidiable profundidad melódica, un cuidadoso equilibrio entre sensibilidad Pop y empuje Punk, y una constante maduración en términos de elaboración musical. Y, claro, todo ello expuesto en canciones redondas, tremendamente gancheras pero siempre potentes y emotivas. “Wasting light” (séptimo álbum del grupo) es tal vez la prueba más contundente de esto. Las canciones mantienen el estilo particular de siempre (lo cual no es poco), guiadas por las preciosas melodías vocales de Grohl (un cantante limitado pero siempre expresivo y atinado), sostenidas por el nervio energético y el sublime manejo dinámico de la base rítmica (Taylor Hawkins tal vez sea el baterista que mejor logró replicar el estilo del mismo Grohl) y arropadas por un trabajo de guitarras tan inteligente como armónico. Claro, el hecho de que ahora cuenten con tres guitarristas ayuda a que el entramado instrumental haya crecido en riqueza, texturas y arreglos, sin por ello perder de vista el respeto por la canción en sí misma. Y es que, digan lo que quieran, pero si hay algo que el buen Dave tiene en claro (y lo viene demostrando desde que era un joven Punk dentro de la escena de su Washington DC natal) es cómo componer piezas perfectas, con grandes melodías, emoción sincera y un gran poder de síntesis. Después tenemos lo anecdótico. La producción de Butch Vig (el tipo que engañó a Kurt Cobain para lograr su disco más Popero), la grabación cien por ciento analógica, las participaciones de Krist Novoselic (actual bajista de Flipper, ex miembro de Sweet 75, Eyes Adrift y otra banda que no recuerdo) y Bob Mould (el mejor compositor del Rock Americano, influencia insoslayable para Grohl y todo aquel que alguna vez intentara combinar emotivas melodías Pop con guitarras distorsionadas y rabia Punk), y el mencionado retorno de Pat Smears. Detrás de todas las especulaciones, las poses, los datos inservibles y los fanatismos están las canciones. “Wasting light” trae cuarenta y ocho minutos de eso mismo para disfrutar sin prejuicios.

